"Si Cupido fuera el director del torneo Superior de voleibol femenino y las jugadoras fueran las representantes en su Junta Directiva, hoy no abrirían ni los portones de las canchas. Los apoderados se ahorrarían las flores que entregarían a las jugadoras en la presentación de los equipos en la cancha. Se ahorrarían también las dietas de las jugadoras y otros gastos más”.
El Nuevo Día: “A cupido le gusta el volley” (14 de febrero de 2012)
En octubre de 2011, y con motivo
de la histórica medalla de oro panamericana obtenida por el equipo nacional de
baloncesto femenino de Puerto Rico en Veracruz, México, algunos estudiosos de
las comunicaciones nos dimos a la tarea de reflexionar sobre la cobertura del
deporte femenino puertorriqueño. Académicos del deporte como el Dr. Raúl
Feliciano Ortiz, entendieron que aquella gesta en el deporte de las canastas
constituía una oportunidad para darle visibilidad a debates que reciben poca o ninguna exposición en los principales medios noticiosos del país. En su
artículo, “12
baloncelistas Disparidades por género en el básquet puertorriqueño”, Feliciano
Ortiz (2011) hace referencia al triunfo deportivo panamericano logrado, y
argumenta que “no podemos celebrar la medalla de oro y dejar pasar por alto la discriminación
y los dobles estándares contra los que tienen que luchar las mujeres
deportistas”. Tal discrimen, plantea el académico, se hace extensivo a la
cobertura mediática dispar y sexista que reciben las atletas y deportes de
conjunto femeninos.
